En la vida hay cosas de las que estás
percatado, cosas que ya sabes y aun así ignoras, no porque no haya conocimiento
sino porque así lo has decidido, y hoy yo personalmente me di cuenta, me
agudicé del gran valor que tiene el tiempo.
Hay algunos bonos, algo de ayuda que a
veces se encuentra en sitios en donde no me imaginaría encontrar, como libros,
consejos, charlas ajenas, acontecimientos de la vida, películas, o cualquier
pequeña cosa, cualquier pequeño detalle puede hacernos ver que somos valiosos a
pesar de todo. El tema del que escribí el día de hoy es tan valioso, que
debería de valer todo el oro del mundo. De hecho lo vale pero subjetivamente,
es el tiempo.
El tiempo es un regalo que Dios nos ha dado a cada uno de nosotros al
darnos la vida (si eres ateo entonces crees es algo que obtuviste al nacer), es
una reliquia, algo tan invaluable y que lamentablemente no todos se dan cuenta
del gran valor que contiene y viven su vida como si fueran a vivir una
eternidad. Es alarmante ver como ese gran valor se cambia por cosas tan vanas
como el internet, las drogas, en fin, se desperdicia como si fuera agua (de
hecho el agua también es algo tan valioso que
muy pronto añoraremos) creyendo que, aunque perdamos algo de él, siempre
tendremos más.
Una vez, vi una analogía -la cual no
se quien ideó- pero me pareció
muy interesante y fue que, si alguien tuviera todo el dinero que hay en el
planeta y pudiera dominar el mundo: los estados, ejércitos, sistemas, tuviera
la economía mundial en su poder, y
pudiera ser dueño de todo ¡pero! estando en su lecho de muerte quisiera comprar
una hora más de vida, ¿Qué pasaría? No podría comprarla ni con todo el dinero
que tiene, ni con todo el dinero del mundo, es más, ni siquiera podría comprar
un segundo. Eso quiere decir que todo el dinero del mundo no es capaz de
comprar un segundo de la vida de cualquier persona. He ahí el gran valor del
tiempo.
Todos tenemos un reloj dentro y no, no
está en pausa, de hecho ¡está acabándose en este preciso momento! Incluso científicamente es cierto que
el flujo del tiempo cada vez es más corto y avanza mucho más rápido (no es solo
una sensación sentir los días, meses o años más cortos, en realidad lo son).
El objeto de este pequeño artículo es el de hacerte ver que con el
tiempo no se juega. El tiempo es tan valioso que no deberían de existir los
momentos intrascendentes, infructuosos porque los estamos cambiando por algo
tan valioso, algo que hace ver a las grandes empresas como un montón de
hojarasca. Estamos envejeciendo, es más, estamos muriendo y no estamos
percatados de esa situación, estamos cambiando nuestro tiempo por basura, de
hecho, me llevaría tiempo ejemplificar el montón de basura por la que cambiamos
nuestro tiempo y solo de analizarlo es tan absurdo.
No quiero parecer tu papá siempre
recordándote todo el tiempo que perdés y tampoco puedo decirte como debes
emplearlo que estoy seguro de que vos ya sabes hacerlo (aunque una agenda y
unos 15 minutos diarios para planificar tu día no vendrían mal) pero sería
bueno que empecés a ser conciente de lo que tenés en las manos y te apuesto a
que si pudiera tu abuelo cambiártelo por toda su herencia, lo haría pero no, no
se puede.
Pero hay esperanza, hay buenas noticias. El tiempo que perdemos, no nos
lo roban, nosotros decidimos cambiarlo ¿Por qué? Porque es nuestro, no es un
hurto descarado el que nos hacen los medios,
distintas influencias, etc. Es nuestra decisión cederlo y es ahí donde
tenemos la opción de ver si es un negocio que vale la pena o si no la vale.
Está en nosotros, en nuestra voluntad, en nuestra capacidad de análisis. No
desperdicies lo más valioso de tu vida. Terminando este artículo, deberías
reflexionar si no perdiste algo del tiempo que tenías leyéndolo. No sigas desperdiciándolo,
es un tesoro, es tú fortuna y con el ejemplo anterior podes ver qué es más
grande que la de Bill Gates o que la de todos los jugadores de fútbol juntas, a
todos nos entregaron una medida de él.
Un gusto haber escrito y no, no hay
más tiempo que vida así que, ¡vete! Valora lo que queda en tu cuenta
temporaria.
Saludos.
